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Cierre trimestral: cómo lo preparó nuestro sistema agéntico

Nuestro sistema agéntico, AgenticOS, generó los datos del trimestre para la asesoría y cazó 11 facturas de compra que no cuadraban. Así salió el cierre.

EasySoft Tech S.L.7 min de lectura

El cierre trimestral ya no lo preparamos a mano. Este trimestre lo hizo nuestro sistema agéntico de IA, AgenticOS: generó los datos del trimestre para la asesoría, revisó las 143 facturas una a una y cazó 11 de las 50 facturas de compra que no cuadraban consigo mismas. Después dimos el visto bueno y el paquete salió.

Las cifras son de nuestros libros de este trimestre: 93 facturas de venta y 50 de compra. En las de compra, más de una de cada cinco se contradecía: la cabecera decía un importe y la suma de sus líneas decía otro. Nadie lo había detectado hasta ahora, porque nadie suma a mano las líneas de 143 facturas.

El paquete que sale de casa es el de siempre: ventas, compras y banco. La mecánica de la entrega de facturas a la asesoría está contada en exportar la contabilidad a la asesoría. Lo que cambia es quién hace el trabajo antes de entregarlo.

Cómo se prepara el cierre trimestral, paso a paso

Esto es lo que hizo el sistema, en orden:

  1. Juntar los tres libros del trimestre. Ventas, compras y banco en un mismo paquete, con una fila por factura en ventas y compras y otra por movimiento en banco: 143 facturas.
  2. Revisar cada factura contra sus propias líneas. Suma las líneas y compara el resultado con el total de la cabecera. Si no cuadra, la factura se marca, aunque nadie se haya quejado.
  3. Recalcular base y cuota de IVA por tipo. Cada factura se abre en base imponible y cuota, separadas por tipo, para que el resumen del trimestre no mezcle tipos.
  4. Cruzar con el banco, la conciliación bancaria del trimestre. Cada cargo y cada abono tiene que casar con su factura.
  5. Dejar el paquete listo. Un Excel por libro, una fila por factura en ventas y compras y otra por movimiento en banco, con la base y la cuota desglosadas por tipo.

El control de calidad no se quedó en una pasada: el sistema comprobó cada celda del Excel contra el ERP, por dos vías distintas. Si una pasada se equivocaba, la otra tenía que cantarlo.

¿Por qué se puede hacer esto en serie? Porque el trabajo es siempre igual: una fila por factura y las mismas columnas para todas. Restas, comparas, marcas. A mano se escapa justo ahí: nadie suma las líneas de 143 facturas, porque la cabecera parece razonable y un número que parece razonable se da por bueno.

Por qué el descuadre aparece en las compras y no en las ventas

En las 93 facturas de venta, cero descuadres. En las 50 de compra, 11. La diferencia está en el origen del dato.

Las de venta las genera el propio ERP, que escribe la cabecera y las líneas en el mismo acto. El dato nace bien y nadie lo vuelve a copiar: no hay dos versiones que puedan divergir.

Las de compra llegan de fuera y entran por un importador con OCR. Ese importador hace dos lecturas del mismo documento: una del documento completo y otra de las líneas. Cuando las dos lecturas no coinciden, la factura se guarda con una cabecera que dice una cosa y unas líneas que dicen otra. El programa no avisa. Y una factura que se contradice a sí misma pasa desapercibida para cualquiera que no se pare a sumar sus líneas.

De ahí la moraleja: «el error se concentra donde el dato entra solo».

Qué encontró el sistema

De las 50 facturas de compra, 11 no cuadraban consigo mismas: más de una de cada cinco. El desglose:

  • 5 eran errores reales de importe. Un total copiado de la base sin IVA. Un precio unitario multiplicado por mil. Un total a cero en una factura de importe pequeño.
  • 6 eran diferencias de céntimos por redondeo. Ninguna grave por separado, pero todas acaban en la misma suma.

En el otro lado, el libro de ventas: 93 de 93 correctas, cero descuadres.

Libro Facturas revisadas Descuadres internos
Ventas 93 0
Compras 50 11

Aparte del recuento, aparecieron dos cosas que no forman parte de esas 11:

  • Facturas de proveedores de fuera de la UE que no cuadraban con el banco. La diferencia venía del tipo de cambio entre la fecha de la factura y la del cargo, más la comisión que el banco incluye en el propio cargo.
  • 5 proveedores con el identificador fiscal mal puesto. En el campo de identificación fiscal aparecía el nombre de la empresa. Un dato fiscal que no identifica al proveedor es un problema para el despacho: el gasto se queda sin el dato que lo ata a quien lo emitió.

El impacto real: unos pocos euros de IVA que se habrían deducido de más y, sobre todo, horas de trabajo y el riesgo de que la asesoría cobre por detectar lo que deberías haber detectado tú. Ninguna de las 11 daba la cara en una revisión rápida: aparecieron al sumar línea a línea.

El arreglo se quedó en el ERP

La tentación, cuando aparecen facturas torcidas, es arreglarlas en un Excel aparte y seguir adelante. Aquí no: el sistema corrigió cada factura en el propio ERP, dentro de la contabilidad, sin sacar el dato del programa.

Cada corrección respetó lo que ya existía: las referencias de las facturas, los pagos registrados y los estados por los que habían pasado. Sin duplicar documentos y sin crear versiones paralelas. Se corrigió el dato que estaba mal y todo lo demás se quedó donde estaba.

El argumento para no parchear por fuera es sencillo. Si arreglas el Excel y dejas la factura mal dentro del ERP, el ERP sigue mintiendo. Entregas un papel que cuadra y un programa que no, y la diferencia vuelve el trimestre siguiente con otra factura. Corregir en origen la mata de raíz.

Un procedimiento que se repite y un solo visto bueno

El sistema se queda con el procedimiento: qué se revisa, en qué orden y qué resultado tiene que salir en cada factura. El próximo trimestre no hay que volver a pensarlo. La base es la misma de nuestra lista de comprobación del cierre contable, adaptada a las facturas de compra.

El cierre termina con el envío a la asesoría, y ese paso es nuestro: el sistema deja el paquete montado y revisado, y nosotros damos el visto bueno final. Ese visto bueno es el único clic humano del cierre. Así está montado: el trabajo pesado lo hace el sistema y la responsabilidad de lo que sale de casa la firmamos nosotros.

Si quieres saber qué se le puede pedir a un sistema así dentro de un ERP, lo contamos en qué debe hacer de verdad un ERP con IA.

El cierre trimestral es la última revisión antes de que los números salgan de casa. Cuadrar los libros antes de entregarlos ahorra una segunda ronda: la que pagas cuando el error lo encuentra otro. Y si el trabajo de cuadrar lo hace el sistema, esas horas se quedan dentro.

Si tu ERP recibe facturas de compra por OCR (o las teclea alguien a mano) y no tienes claro que tus libros cuadren, escríbenos y lo miramos contigo: revisamos el flujo de facturación y te decimos dónde se está escapando el dato. Es el mismo sistema que EasySoft Tech S.L. monta para clientes: AgenticOS. EasySoft Tech S.L. — Soluciones que impulsan tu empresa. Contacto: info@easysoft.es

Preguntas frecuentes

¿Qué hay que entregar a la asesoría cada trimestre?

Las facturas de venta, las de compra y los movimientos del banco del trimestre, con la base y la cuota de IVA desglosadas por tipo en cada factura. En nuestro caso, 143 facturas y sus movimientos correspondientes. Cuanto más limpio llegue el paquete, menos idas y vueltas de preguntas.

¿Qué es el modelo 303 y por qué obliga a cuadrar el IVA?

Es la autoliquidación trimestral del IVA: se declara el IVA de las ventas, se resta el de las compras y sale un resultado a ingresar o a compensar. Por eso una factura de compra con la base o la cuota mal puestas no se queda en un descuadre interno: se traslada al modelo.

¿Por qué descuadran las facturas de compra y no las de venta?

Porque las de venta nacen dentro del ERP: la cabecera y las líneas se escriben en el mismo acto y no hay dos lecturas que puedan divergir. Las de compra entran de fuera y, con un importador con OCR, el documento y las líneas se leen por separado. El error se concentra donde el dato entra solo.

¿El sistema envía solo el paquete a la asesoría?

No. El sistema deja el paquete montado y revisado, pero el envío sale con nuestro visto bueno final.

Sobre el autor

EasySoft Tech S.L. — software factory española especializada en el ERP Dolibarr desde 2019: módulos a medida, implantación, migración y cumplimiento normativo (VeriFactu, SII, contabilidad). Este artículo refleja nuestra experiencia real con estos módulos.